martes, 22 de octubre de 2013

Felicitamos el cumpleaños a tu peque!!!

Como tod@s vosotr@s sabéis ayer fué el cumple de mi princesa y estuve todo el día mirando la página de Facebook de Hermanas y Mamis!!!

El motivo??? Su iniciativa de felicitar a los peques de las mamas seguidoras!!!

A todas las madres nos gusta que feliciten a nuestr@s niñ@s, que estén pendientes y se acuerden de ellos.

Pues bien, les "tomamos prestada" su idea para todas nuestras fans.

Si quieres que felicitemos a tu peque el día de su cumpleaños sólo tienes que poner un comentario en este post indicando:

  • Tu nombre en facebook.
  • El nombre de tu hij@.
  • La fecha de nacimiento de tu hij@.
Esperamos recibir muchos comentarios de mamis y esperamos que nuestras amigas Hermanas y Mamis no se enfaden.




viernes, 18 de octubre de 2013

Fabula: La parte más importante del cuerpo humano

Un día mi madre me preguntó cuál era la parte más importante del cuerpo y me dijo que a través de los años tratara de buscar la respuesta correcta.


Cuando era más joven, pensé que el sonido era muy importante para nosotros, por eso dije, "Mis oídos, Mamá". Ella dijo: "No, muchas personas son sordas y se arreglan perfectamente. Pero sigue pensando, te preguntaré de nuevo."


Varios años pasaron antes de que ella lo hiciera. Desde aquella primera vez, yo había creído encontrar la respuesta correcta. Y es así que le dije: "Mamá, la vista es muy importante para todos, entonces deben ser nuestros ojos."

Ella me miró y me dijo: "Estás aprendiendo rápidamente, pero la respuesta no es correcta porque hay muchas personas que son ciegas, y salen adelante aun sin sus ojos". Continué pensando cuál era la solución.

A través de los años, mi madre me preguntó un par de veces más, y ante mis respuestas, la suya era: "No, pero estás poniéndote más inteligente con los años, pronto acertarás".

El año pasado, i abuelo murió. Todos estábamos dolidos. Lloramos. Incluso mi padre lloró. Recuerdo esto sobre todo porque fue la segunda vez que lo vi llorar. Mi madre me miraba cuando fue el momento de dar el adiós final al abuelo. Entonces me preguntó, "No sabes todavía cuál es la parte más importante del cuerpo, hijo?".

Me asusté cuando me preguntó justo en ese momento. Yo siempre había creído que ese era un juego entre ella y yo. Pero ella vio la confusión en mi cara y me dijo, "Esta pregunta es muy importante. Para cada respuesta que me diste en el pasado, te dije que estabas equivocado y te he dicho por qué. Pero hoy es el día en que necesitas saberlo."


Ella me miraba como sólo una madre puede hacerlo. Vi sus ojos llenos de lágrimas, y la abracé. Fue entonces cuando apoyada en mí, me dijo: "Hijo, la parte del cuerpo más importante es tu hombro". Le pregunté, "¿Es porque sostiene mi cabeza?", y ella respondió: "No, es porque puede sostener la cabeza de un ser amado o de un amigo cuando llora. Todos Necesitamos un hombro para llorar algún día en la vida, hijo mío. Yo sólo espero que tengas amor y amigos, y así siempre tendrás un hombro donde llorar cuando lo necesites, como yo ahora necesito el tuyo."



Autor Manuelo Torres Michel (11 años).

miércoles, 16 de octubre de 2013

Crema de calabaza con pechuga de pollo

Aquí va una receta fácil, rápida y completa para tod@s.

Ideal para las cenas de los peques de la casa y, sobretodo, muy saludable.

Tardaréis más en pelar, lavar y cortar las verduras que en hacer la crema.

Crema de calabaza con pechuga de pollo


INGREDIENTES:

  • Un trocito de calabaza (200 gr. aprox.).
  • 2 zanahorias (una grandecita y otra mediana).
  • 1 patata mediana.
  • 1 trocito de puerro.
  • 2 quesitos.
  • 30 gr. de pechuga de pollo.
  • Aceite de oliva.
  • Agua.

COMO HACERLA:

Ponemos agua a calentar en la olla a presión.

Pelamos, lavamos y troceamos las verduras (calabaza, zanahorias, patata y puerro) y las ponemos en el agua hirviendo (no mucha agua, la suficiente para "cubrir" los ingredientes).

Troceamos y lavamos la pechuga de pollo y la añadimos en el agua.

Tapamos la olla a presión y, cuándo empiece a salir el vapor, dejamos durante 7-10 minutos.

Ponemos todas las verduras y el pollo de la olla a presión en el vaso mezclador o en el vaso de la batidora y le añadimos los 2 quesitos, un chorrito de agua y un poco del agua de la cocción.

Trituramos todo y, si es para un peque, pasamos por el pasa purés para que quede una cremita más fina.

En caso de ser para mayores, salar al gusto.

A comer!!!

Aceite de oliva

Calabaza

Patata

Puerro

Zanahorias

Quesitos
Pechuga de pollo

El parto desde mi experiencia

Totalmente de acuerdo con el artículo de Bebés y Más: "Por qué una mujer no debería ir a dar a luz con miedo".

Las futuras mamas no deberían de hacer caso de lo que les dicen las "conocidas"...

Yo iba aterrada al parto, un mes antes ya estaba asustada y sólo deseaba que todo fuera bien, que no doliera mucho y que fuera muy rápido. Quería verle la carita a mi peque pero... me daba mucho miedo el que iba a pasar, si lo haría bien,...

Os cuento mi caso por si a alguna futura mamá le sirve...

Empecé con contracciones una noche de viernes a sábado a las 2 de la mañana... estuve toda la noche sin dormir y durante todo el sábado... más de lo mismo!!!

Las contracciones eran cada vez más fuertes pero se acercaban en el tiempo y se espaciaban, quiero decir, eran cada 10 minutos durante media hora y luego se me espaciaban cada 20 minutos...

Fui al hospital (porque me insistieron mis familiares) y me dijeron que... para casa!!! (lógico, no era parto...)

La noche del sábado al domingo ingresé de parto a las 5 de la mañana y...


Bendita epidural!!!

Yo no estaba segura si ponérmela pero... después de todo el fin de semana sin dormir y con dolores...

La supliqué!!!

Me la pusieron sobre las 10 de la mañana y pude descansar después de 32 horas de dolores (no de parto).

Mi hija nació a las 21:05 horas del domingo...

Es cierto que dolió, es cierto que lloré en varias ocasiones (antes de la epidural), es cierto que fue largo y que no sabía a lo que iba pero... casi un año después lo recuerdo como una experiencia única, maravillosa y no recuerdo tanto el dolor como la impaciencia por abrazar a mi personita.

Los médicos de hoy en día son todos unos profesionales, estás acompañada en todo momento por TU matrona y la persona que tú elijas. Todo es diferente a hace 20 o 30 años en los que tuvo tu "vecina" a sus hijos...

Estuve sola en dilatación acompañada por una matrona y una matrona en prácticas. Por supuesto el papá de la criatura también estaba y sólo se separó de mi lado cuando vino la anestesista a ponerme la epidural y cuando me quedaba dormida porque, como sabía que estaba en buenas manos, salía a comer, tomar el aire,... (normal, los nervios no los pasa sólo la mamá...).



En dos ocasiones la matrona hizo una excepción y acompañó al papá a la puerta para dejar pasar a mi madre que estaba nerviosa e impaciente en la sala de espera (lógicamente, preocupada por su hija y su nieta). Normalmente esto no lo dejan hacer, si dices que entra tu marido sólo puede acceder él a tu habitación mientras estás dilatando.

Aunque yo llevaba mi móvil, no tenía cobertura e incluso me dejaron hacer una llamada desde su teléfono para relajar a los familiares que estaban en la sala de espera.

Cuando el parto empezó a ser largo, empezó a desfilar por la habitación varios ginecólogos para ver que todo estaba bien, tanto mi bebe como yo, pero como no se encajaba (ponía la oreja en vez de la coronilla) yo no acababa de dilatar los 2 centímetros y ya llevaba 14 horas de parto...

De repente, a las 20:50 horas, decidieron que lo iban a intentar con sólo 8 centímetros de dilatación pero, como igual iba a ser un parto instrumentado, sobre las 21 horas hicieron salir al papá de la habitación. También tenían el quirófano preparado por si tenían que hacerme una cesárea.

A las 21 horas era el cambio de turno y nadie se quiso perder el gran momento!!!

Aún no había salido el papá del pasillo de maternidad cuándo le llamaron para que entrara a conocer al nuevo miembro de la familia (salió a las 20:55 y entró a las 21:05). Cuando volvió a entrar el la habitación... CASI LE DA UN SOPONCIO!!!



Allí estaban todos los del equipo de maternidad... el "jefe", 4 ginecólogos, 2 neonatólogos, 2 matronas, 2 matronas en prácticas, 4 enfermeras,...

Su susto fue monumental, creía que le había pasado algo a la peque o a mí pero.. NOOOO, es que unos salían a las 21 horas y otros entraban a las 21 horas y claro, los pobres que llevaban conmigo desde las 5 de la mañana... querían conocerla!!! Los demás entraban a trabajar y tenían que estar si o si...

Cuándo vi a mi pequeña TODO, TODO, ABSOLUTAMENTE TODO lo vivido desde las 2 de la madrugada del viernes al sábado, se me olvidó.

Lógicamente todavía recuerdo que pasé un "mal" fin de semana pero, la recompensa fue muuuucho mayor.



Sinceramente recuerdo más todo el repertorio de canciones de Nino Bravo que estuvimos escuchando (y cantando entre contracción y contracción) durante todo el sábado y, sobretodo, el momento en que pusieron a mi niña sobre mi pecho y sentí una inmensa felicidad, tan grande que es inexplicable y que sólo la entiende quien la ha vivido (nunca he llorado tanto de alegría como aquel día).

El artículo de Bebes y Mas es totalmente cierto. Lo mejor es ir tranquilas, sin miedo y preparadas para colaborar para hacer el parto lo mejor y más rápido posible.

Yo nunca hice mucho caso de las "vecinas" pero lógicamente te van asustando poco a poco. Pero... si nuestras abuelas tenían 4, 5, 6 hijos en casa y entonces no había epidural... no iba a ser yo capaz de tener yo a mi peque con los avances en medicina que hay hoy en día???

Siempre puede haber sustos, urgencias o, incluso, malos finales pero, cuánto más tranquila y colaboradora esté la mamá, mejor saldrá todo.

Y recordad que: 1º, es algo que va a merecer la pena SEGURÍSIMO. 2º, en cuanto le veáis su carita se olvida el dolor.

Ánimo futuras mamas del siglo XXI y que tengáis una hora cortita!!!

viernes, 11 de octubre de 2013

EL CUENTO DE LOS SENTIMIENTOS

Aquí os dejo esta preciosa fábula que me encanta.

Quizás alguna de vosotras ya la conozcáis pero, para las que no sabíais de ella, aquí la tenéis para que se la contéis a vuestros peques.No se quien es el autor pero merece la pena leerla y a vuestros niñ@s les va a encantar.Que disfrutéis de ella!!!




Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: “Vamos a jugar al escondite”. La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó: ¿Al escondite? ¿Y eso cómo es? 

Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras vosotros os escondéis, y cuando ya haya terminado de contar, al primero que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego. El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la encuentran, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse. 

Uno, dos y tres, empezó a contar la locura. 

La primera en esconderse fue la pereza que como siempre, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. 

La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol. 

El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes. El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso no es lo importante... Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores. 

Un millón contó la locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas. 

De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse. 

Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite. 

Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.


Es por ello que, desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra: El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.


martes, 1 de octubre de 2013

CUANDO TE CONVIERTES EN MADRE

La vida te cambia, los valores se modifican y el amor se multiplica.

Tu día a día ya no es el mismo, ni tampoco el modo en que te levantas.

Tu despertador ya no suena "ring", ahora es un dulce "Eeeee" de la persona a la que más quieres en el mundo.

Tu primer pensamiento ya no es una taza de café para despertarte, ahora es mirarla y ver sus dulces ojos clavados en los tuyos.

Te mira inocentemente desde su cuna, te sonríe, se levanta y mimosamente te echa los brazos para que le des el primer achuchón del día.

Cuando le coges te da su abrazo más limpio y puro, sin esperar nada a cambio, y te da el beso más sincero que jamás te darán en toda tu vida.

Es entonces cuándo te derrites y notas esa sensación de bienestar y felicidad que te embriagará todo el día, cada vez que pienses en ella.

Pero llega la hora... tienes que marcharte y no puedes parar de mirarla. Sabes que estarás toda la mañana pensando en ella y contando los minutos para volver a casa y acurrucarla en tus brazos.

El deber te llama amiga, tu corazón se queda a buen recaudo aunque estará latiendo en la distancia.

Tranquila, ten por seguro que mañana habrá otro despertar igual de inolvidable.




lunes, 1 de julio de 2013

Y la vida sigue...

Llega el final de una etapa, se acerca el momento de ver por primera vez a esa personita con la que tanto has soñado y a la que todavía no conoces. Llega el momento de que vea la luz gracias a ti.

El momento se hace eterno, sabes que está ahí, que cuando menos lo esperes la tendrás entre tus brazos pero son unas horas interminables. Con la banda sonora del inimitable Nino Bravo de fondo, cantando sus canciones entre contracción y contracción, estás deseando y temiendo ir al hospital y que todo acabe.

Llegó el momento, no aguantas más y el camino se te hace eterno. Ese recorrido que haces muchas veces y que sólo dura 10 minutos... se hace misteriosamente de media hora y mientras tú, deseando llegar, segura de que lo vas a hacer bien y que va a ser el primer día del resto de tu vida.

El domingo va a ser largo y, contrariamente a lo que habías dicho, te pones la epidural porque no aguantas más (31 horas de dolores creo que son suficientes...). Te has acomodado, por fin das una cabezadita desde el pasado viernes y te resignas a esperar hasta que tu princesa se anime a salir a verte.

Tras 12 horas más de espera... llega el momento. Empiezan a entrar en tu habitación pediatras, ginecólogos, matronas, enfermeras (en este caso todo doble ya que, tras la larga espera el turno saliente quiere conocerla y el entrante... tiene que estar) y preparan el instrumental ya que, como no se anima, van a echarle una manita y van a utilizar la ventosa.

Tu te haces a la idea de que vas a tener que hacer muchos esfuerzos y vas a tener que pelear para ayudarle a que se decida finalmente a saludarte pero... en menos de 5 minutos todo ha acabado y, tras ver que todo está perfectisimamente bien, entra tu media naranja y ves que sus ojos se llenan de emoción al ver esa preciosidad.

El momento en el que la ponen sobre tu pecho es algo mágico. Irremediablemente tus ojos no pueden dejar de segregar lágrimas y más lágrimas y la miras, la besas, la tocas, repites una y otra vez lo guapa que es,... porque aunque la tienes ahí, contigo, te sientes en una nube y piensas que todo tiene que ser un sueño, que es imposible que esa cosita tan bonita y perfecta haya sido obra vuestra.

Es el momento de conoceros mejor. Te da miedo cambiarle un pañal por si le haces daño y si hablamos de la hora del baño... eso es terror en estado puro!!! Pero sois felices, os sentís completos.

De repente, cuándo todavía estás saboreando ese dulce momento, llega una brisa fría como el hielo que te transporta directamente a un negro túnel donde no ves ni salida ni manos que vayan a estirar de tu camisa para sacarte de allí.

Cuándo ves sufrir a lo que más quieres y te das cuenta que no puedes hacer nada por ayudarle, sientes que se te rompe el alma. Te pones en manos de Dios, de los Santos y de todo aquel que quiera apiadarse de ella.

El dolor que sientes es indescriptible, creías que nunca podrías sufrir así y menos por alguien a quien conoces hace tan solo 11 días, ¿como le has podido llegar a querer de esa manera?

Confías en ella ciegamente y cada vez que la coges en tus brazos le ruegas en silencio que luche y no te abandone, ahora no, porque aunque sólo hace 11 días, ya no imaginas tu vida sin ella a tu lado.

Intentas hacer un cambio y cambiar su sitio por el tuyo pero... no hay repuesta.

Después de una semana te la "devuelven" y estás orgullosa de tu campeona por haber luchado y haber salido adelante, por haber pasado esos dolorosos, injustos y crueles días. Una personita tan pequeña e inocente no lo merecía.

Por fin la tenéis a vuestro lado y, aunque con el miedo a las revisiones rutinarias, sois las personas más felices del mundo. Vas viendo como crece, como dice su primer ajo, como sonríe cuando le hablas, su primera carcajada es emocionante, vas viendo como se parece más a ti y no te cansas de darle amor, cariño y agradecimiento por haber decidido quedarse a tu lado.

Ocho meses después de aquella pesadilla vuelves a una revisión rutinaria y, sorprendentemente, vuelven a darte un diagnóstico de lo malo... lo peor. No entiendes nada, llevas 8 meses con tu solete al lado y ves que es una niña totalmente normal, más lista que el hambre y ¿este señor se permite el lujo de decir eso de mi campeona?

Ahí comienza una "batalla" entre los dos. Él, sin mover ni un músculo, te da su versión y te intenta quitar toda esperanza sobre tu pequeña, tú le reprochas que no la conoce en absoluto y que ni siquiera se levanta de su silla para hacerle una exploración rutinaria. Él te dice que no entiendes la gravedad del asunto, tu le contestas que "por supuesto que no", no entiendes en que se basa para decir lo que dice.

Tras media hora en su consulta, sales indignada y dispuesta a todo. Buscas el mejor centro de España en esa especialidad y llamas para pedir cita y conseguir una segunda opinión. No te lo piensas, si hay que ir a la otra parte del mundo lo harías. Finalmente tienes que ir a 400 kilómetros de tu casa para que te digan lo que tu ya sabes y solo quieres oírlo de boca de un especialista.

Días después, antes de acudir al otro especialista, te decides a buscar en libros especializados toda la información posible sobre lo que le pasó a tu princesa con tan solo 10 días de vida y encuentras que durante 8 meses este "señor", por llamarlo de alguna manera, te ha estado tomando el pelo. ¿Como? Citandote cada 2 meses para una visita de 5 minutos en la que no se digna ni a mirar a tu hija, mandándote pruebas innecesarias, manteniéndole una medicación a tu hija que por supuesto... no le hace falta.

Os preguntareis, ¿con que motivo? y yo os contesto que esa misma pregunta me la llevo haciendo yo desde hace una semana. Piensas que están utilizando sus pruebas para sus estudios, que lo hacen para pasar la tarjetita y cobrar (porque es un médico de pago), que a este señor (en teoría el mejor de Valencia) se le ha ido la cabeza, buscas una explicación de porque lleva haciéndote llorar, preocuparte y angustiarte todos y cada uno de los días desde hace 8 meses (sobre todo los días después de cada visita a su consulta).

La respuesta a todas estas preguntas la tendremos la semana que viene después de visitar a uno de los mejores especialistas de España y, esa respuesta será transmitida a este "señor" a finales de mes por una servidora.

Cuando tienes todo medio arreglado y crees que puedes respirar, llegan y te dan la gran noticia de que en un par de meses vas a pasar a ser funcionario (del INEM claro).

Cómo te quedas??? Anonadada por un momento, solo uno porque... tienes que empezar a realizar consultas y a intentar salir lo mejor parada posible de todo el lío en el que te acaban de meter.

Te da un pequeño bajón, necesitas hablar, despejarte, que te entiendan y... al día siguiente (como dice la canción de Shakira) sale el sol, te despiertas y ves a tu angelito durmiendo a tu lado. Cuando se despierta te mira y sonríe. Ahí comienzas a ser más optimista y piensas que no hay mal que por bien no venga y, como dice el refrán, cuando una puerta se cierra... siempre se abre una ventana.

Después de esto, solo puedo decir que la vida sigue. Y sigue al lado de las personas que más quiero y que todas están sanisimas y perfectamente bien. Con la ayuda de todos ellos seguro que saldré de este lío que me ha venido por "sorpresa". Porque no hay nada más importante como una familia unida que se quiere y apoya en todo momento y, sobre todo, no hay nada más importante como ver crecer a mi pequeña - gran campeona perfectamente sana y feliz junto a mi lado.

Así que nada... Mamás del Siglo XXI, en unos meses tendré muuuuucho más tiempo para dedicároslo a vosotras y a mi peque.

Mi consejo... lo realmente importante es la salud pero, no os quedéis con el diagnóstico de un solo médico, hay mucho aprovechado sin corazón por la vida. El resto, lógicamente para mí es muy importante pero... sinceramente lo veo secundario. Quien sabe lo que me deparará el futuro...